El pueblo cuenta 38

 

Año 3

Noviembre  de 2020

Texto: Alicia Grela Vázquez

Imagen: Elsa Sposaro

 

Cardenal



SUMARIO

Ley Diaguita Cardenal

Huayrapuca

Ley Diaguita Cardenal

Leyenda Diaguita del Cardenal


Los Calchaquíes dominaban la región del noroeste argentino, hace muchísimo tiempo.  Entonces Mama Quill (la Luna) envió a Chasca, su hija para que ayudara a los Diaguitas y les enseñara a sembrar y aprovechar las hierbas para alimentarse y usar con propósitos medicinales para aliviar y curar sus dolencias.



La Luna sobre los Montes



Chasca llegó a la tribu del bondadoso jefe Punquillo, quien la recibió con simpatía y agradecimiento y le dio a su propio hijo Ancali como esposo. Él la ayudó a tratar a los enfermos y a extraer valiosas medicinas de las plantas autóctonas. Esto disgustó al Machi (brujo) de la tribu, que hasta ese momento había ejercido como médico.



Machi


Este curandero, deseoso de vengarse por el desplazamiento, invocó a Zupay (el Diablo) para envenenar al cacique. Y de pronto Punquillo cayó enfermo de un misterioso de un mal que las buenas artes y los conocimientos de Chasca fueron insuficientes e incapaces de curar. Por lo cual el paciente falleció.



Zupay (o Supay)



Al morir Punquillo, el Machi arengó a la tribu con falsedades para acceder al lugar del cacique: Chasca y Ancali han causado la muerte de nuestro jefe. Atémoslos en una elevada roca y dejémoslos abandonados. El Pueblo Diaguita Cuenta que así lo hicieron. Los maniataron y dejaron en un alto peñasco, mientras guerreros los apuntaban con sus armas.



Ruinas del Pueblo Diaguita



Chasca, al ver que Ancali recibía en medio de la frente un certero flechazo, unió su cabecita morena a la de él y pronto su sangre tiñó la de ambos prometidos. Entonces Mama Quilla, compadeciéndose de los jóvenes, los convirtió en dos pájaros de pluma gris y copete rojo, que se conocen con el nombre de cardenales.



Cardenales



Huayrapuca


Huayrapuca o Hayra Puca



Huayrapuca o Hayra Puca es en quichua un nombre  que textualmente significa viento colorado  y se representa como un torbellino de color rojo. Designa a una deidad femenina. El Pueblo de los Diaguitas Calchaquíes Cuenta que ella es la madre de los vientos. Su apariencia y simbología son múltiples y misteriosas. 


Huayrapuca o Hayra Puca es la madre de Shulco, el Viento, prima hermana de Huayra Muyu, el remolino, y pariente de Illapa, el rayo. Por esas relaciones familiares ella es considerada como la diosa o el espíritu del aire o los fenómenos atmosféricos. Habita en las altas cumbres de la Cordillera de los Andes.



Huayrapuca o Hayra Puca



Algunos creyentes y estudiosos describen a Huayrapuca como una entidad bicéfala y otros la hacen tricéfala. Ella tiene una monstruosa cabeza de dragón y otra de serpiente. También le adjudican una de guanaco y otra de renacuajo. Su figura siempre es antropomórfica, pues se la representa como un mujer.

El Pueblo de los Diaguitas Cuenta también otras versiones. En ellas se describe a Hayra Puca como una hermosa mujer de cabellos negros, cubierta con un manto colorado, porque está confeccionado con el polvo rojizo que ella misma levanta de los cerros en su recorrido por los Valles Calchaquíes.



Huayrapuca o Hayra Puca



Se dice que Huayrapuca puede hacer el bien. Algunos consideran que sólo es benigna, cuando se lleva las tormentas perjudiciales en los valles. Pero, también provoca el mal, cuando se enoja. Entonces es capaz de destruir las cosechas y ocasionar sequías. Ella recorre las altas llanuras secando las plantas y matando de sed a los animales.


A Hayra Puca se la ahuyenta dibujando cruces de ceniza y agua en la puerta o el patio de la casa. Integra una trilogía con Huayraritu (el Viento Blanco) y con Huayrayana (Viento Negro: la Muerte). Puyuspa, dios de las nubes con agua o la tormenta, es su enemigo, y con él pelea. Además, ella les roba coca a los arrieros que pasan por su territorio, pues le gusta coquear.


Huayrapuca o Hayra Puca

EL PUEBLO CUENTA 36

 

El pueblo cuenta

37 Año 3

Octubre  de 2020

 

Texto: Alicia Grela Vázquez

Imagen: Elsa Sposaro

Basilisco


SUMARIO

El Mikilo  y El Familiar

El Basilisco


El Mikilo  y El Familiar

El Mikilo  

Mikilo



El Mikilo era una antigua deidad de la Nación Diaguita Calchaquí, no contaminada con elementos incásicos ni cristianos. El Pueblo Cuenta su leyenda. Es un numen de la tierra, humilde y proteiforme, cuyas representaciones son múltiples, como los juegos que puede improvisar la luz entre las arboledas y las peñas. 

El Mikilo es muy esquivo y poco sociable. Se lo conoce por su grito ululante, o por un extraño rumor que desde el corazón de las tinieblas más nocturnas es el eco de un lamento extinguido hace mucho  tiempo. Él deja huellas que no corresponden a ningún animal conocido, y que desconciertan a los mejores rastreadores. 



 

Mikilo



Los rastros del Mikilo a veces se parecen a la pisada de un gallo, pero hay señales como cerdas que se arrastran; o las de una liebre de patas emplumadas. Quien las ve, sabiendo que él desde una roca o copa de algún árbol, lo espía con sus ojos redondos. Entonces el ocasional testigo huye. Hay otros muchos testimonios que han sido recogidos.


Los relatos de algunos arrieros, como Neptalí T. Baigorri, describen a Mikilo como un animal demoníaco, que tiene la mitad de su cuerpo como las personas humanas y el resto como el de un perro. Sus manos son como las de una criatura y sus pies como los de un gallo. Su cola es larga y está cubierta de plumas. Este ser extraño se dice que ataca a los hombres. Actualmente el mito se ha resignificado.



Otros testigos contaron que, cerca de Chilecito lo vieron como un pájaro gris, maligno y brujo, que, en lugar de volar, corría a ras de tierra y al irse dejaba rastros como las huellas que se corresponderían a la impronta de una  liebre. El Mikilo asusta a la gente y mata a los animales, despeñándolos. Llora su soledad en la noche, a gritos que hieren el alma en la lejanía.  


 


El Familiar

El Familiar


El perro es reconocido como  el más fiel amigo del hombre, pero también se lo conoce como un eficiente embajador del Diablo, terrible guardián de los pactos que se celebran con él. El mítico Cancerbero guardaba la casa de Hades, el dios griego que reinaba sobre los muertos. El Familiar tiene rasgos propios de la cultura Diaguita.


Cancerbero


La imagen más difundida del Familiar es la de un perro negro de refulgente mirada. El Pueblo Calchaquí Cuenta que lo vieron echar fuego por la boca y los ojos. Sus largas uñas son capaces de desgarrar a su víctima en un instante. Aunque toma también la forma de mujer y hasta de animales como el caballo, el burro, el cerdo, la oveja, el puma, el tigre y el viborón.


El Familiar


El aspecto del Familiar es siempre terrible, pero no se distancia mucho de la naturaleza, exceptuando el caso de la serpiente de dos cabezas en el campo santiagueño. Cualquiera sea la forma que asuma, se alimenta de carne humana. El patrón de estancia o dueño de Ingenio tendrá que suministrarle un peón al año, que es su ración mínima, aunque hay pactos que establecen una dieta más nutrida y variada.


Otros mitos, Leyendas y Supersticiones del Pueblo Calchaquí


El Basilisco


Basilisco


En el dialecto ático  el término Basilisco significaba pequeño rey (de las serpientes). En la cultura griega era un ser mitológico descripto como una víbora gigante con veneno letal. Podía matar con la mirada. Se lo ha representado de diversas maneras, pero siempre con características de ofidio.



Basilisco



Se suponía que el basilisco nacía de un huevo de gallina empollado por un sapo. Este ser mitológico se diferencia del cocatriz, que según se creía, nacía de un huevo de sapo o serpiente empollado por una gallina. Sin embargo, los rasgos de ambas criaturas se tornaron con el tiempo indiscernibles.




Cocatriz



La presencia del basilisco era tan nociva, que su aliento marchitaba la flora del entorno y resquebrajaba las piedras. El canto del gallo era letal para él y lo aterrorizaba tanto como la comadreja, pues era la única capaz de vencerlo y con su fétido olor, matarlo, aunque eso le costeaba la vida a ella misma.



  

Gallo y Comadreja



El basilisco se creía que vivía en el desierto que él mismo creaba al romper piedras y quemar el pasto al exhalar fuego, secar las plantas y envenenar las aguas. Su característica más distintiva sería su capacidad de matar. Se decía que quien lo mirara a los ojos, moriría y si lo viera reflejado, quedaría petrificado.




Basilisco



En el folclore del Cono Sur de América hay variantes del mito europeo del basilisco, aportado por la conquista, aunque en los relatos del Nuevo Mundo aparecen elementos de sincréticos por la simbiosis e hibridación con creencias propias de los aborígenes. Tal fue el caso sucedido en los Valles Calchaquíes con los textos elaborados por los Diaguitas y Kollas.




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