SUMARIO El cerro Pusiri y el viejo andrajoso Los achaahilas aimaras y la veta de plata
LOS ACHACHILAS AIMARAS Y LA VETA DE PLATA
Los Apus: Espíritus Tutelares Quichuas
Leyenda de los cerros sagrados, región de Puno, Perú
Cancharani
Una noche un arriero, transitando el camino que sube al Cancharani, oyó un estruendoso tropel de animales de carga: eran mulas. Entonces un indio salió a su encuentro y lo intimó a que se volviera, porque no podía seguir adelante. El paso estaba obstruido. Y, si insistía en seguir su recorrido, su muerte era segura.
Arriero
El arriero retrocedió un poco, y estando ya a alguna distancia acampó en un lugar cercano al Cancharani. Pero a la noche, en una hora de mucha oscuridad, quiso cerciorarse de lo que había ocurrido, y se dirigió al sitio donde había recibido el aviso. Tras esconderse al costado del camino, vio desfilar una gran cantidad de mulas cargadas con grandes bloques de plata.
Mulas Cargadas
Una de las bestias se empantanó, rendida por el inmenso peso de su carga. El arriero fue en su auxilio. Notó que el animal se encontraba con una canilla rota. Le descargó la plata que llevaba, y después de señalar bien el lugar, volvió asombrado a su alojamiento. Al día siguiente fue a buscar la carga y no la encontró.
Mula Empantanda Saltamontes
La mula había desaparecido y en el sitio donde cayó, sólo había un saltamontes con una pata quebrada, que cojeaba penosamente. El genio del cerro, el Apu con su inmenso poder había transformado a los insectos de este lugar en mulas, para arrancar las riquezas que encerraba en su seno y trasladarlas al fondo del Lago Titicaca. Desde esa noche asombrosa comenzaron a desaparecer las vetas en el sector de Cancharani.
Cerro de la Plata - Pedro Cieza de León
Lago Titicaca
EL CERRO PUSIRI Y EL VIEJO ANDRAJOSO
Leyenda de Socoroma
Socoroma
Había fiesta en el pueblo. En la casa (uta) los zampoñeros (sikuris) estaban comiendo, cuando llegó un viejo vestido con andrajos. Algunos invitados lo corrieron al tiempo que lo insultaban diciéndole: ¡Váyase viejo mocoso! Los músicos lo defendieron asegurando: Todos llegaremos a viejos. Luego lo lavaron con cuidado y lo invitaron a almorzar con ellos.
Socoroma
El viejito, antes de entrar en la casa, se encontró en el corral con una señora que cargaba una guagüita, y la señora dijo: ¡Ay tata señor! ¿Por qué andas así tú tan harapiento, tan perdido, qué te pasa, de dónde vienes? Por su parte, el cabecilla de la fiesta dijo: ¿Qué quieres viejo inmundo? ¡Váyase de aquí ahorita no más. El viejito, una vez que terminó de almorzar dijo: Me iré… Pero, amigos zampoñeros, váyanse de aquí muy lejos, sin mirar atrás porque algo terrible va a pasar. Y también se lo comunicó a la señora que cargaba su guagua.
Zampoñero
Los músicos y la señora salieron del pueblo y, cuando estaban en lo alto del cerro, miraron hacia allí… Y en un momento se convirtieron en piedra. Para llegar a Pusiri Collo, hay que caminar más de dos horas y en el pasado los habitantes de Socoroma subían al cerro a rogar por sus cosechas y hacer ceremonias, por considerarlo sagrado. Antiguamente se podía ver en las grandes piedras a los músicos con sus sikus, y también a la señora y su guagüita.
Socoroma
El pueblo cuenta
N° 25 Año 3
Octubre de 2019
Texto: Alicia Grela
Vázquez
Imagen: Elsa Sposaro
SUMARIO
Anacaona Malinche
Anacaona
Anacaona
Anacaona nació en la isla de Haití en el año 1464. Su nombre, en la lengua de su pueblo taíno, significaba Flor de Oro. Su vida estuvo rodeada por caciques, pues Bohechio fue su hermano y Caonabo, su esposo, con quien tuvo una hija a la que llamaron Higüemota.
Isla de La Española: Haití y Santo Domingo
Anacaona se distinguó tanto por susaptitudes y cualidades físicas, (su belleza era alabada) cuanto por las intelectuales (su poesía también fue elogiada entonces). Y cuando su hermano, el cacique Bohechio murió, ella ocupó su lugar y pasó a gobernar el Cacicazgo de Jaragua.
Anacaona Cacica de Jaragua
Cristóbal Colón y su tripulaciónal llegar en 1492 despertaron admiración. Sin embargo, por los abusos que cometían, especialmente con las mujeres caribes, Anacaona convenció al cacique, para que los matara. Así, a fines de 1493, en el segundo viaje, el Fuerte Navidad, que había sido construido con los restos de la Santa María, estaba destruido y sus moradores muertos.
Fuerte Navidad
Nicolás de Ovando, siendo gobernador de la isla, años después incendió el Cacicazgo de Jaragua con todos sus pobladores. Cuando tuvo lugar esa masacre, algunos habitantes lograron huir. Entre los que consiguieron escapar estuvieron Anacaona , su hijaHigüemota y su nieta. No obstante, el funcionario de la conquista, después la capturó y la condenó a la horca en 1504.
Anacaona ahorcada por Nicolás de Ovando
Malinche
Malinche
Malinche fue una mujer nahuatl que nació hacia el año 1500posiblemente cerca de Coatzacoalcos, antigua capital olmeca situada al sureste del Imperio azteca, en el el ámbito cultural maya de la región de Tabasco, en la zona de la actual Veracruz. Era de la clase alta de la sociedad mexica y, según Bernal Díaz del Castillo, los padres de Malintzin eran señores y caciques de Copainalá. El padre (por lo registrado por el historiador Gómez de Orozco) era cacique de Oluta y Xaltipa y se casó con una señora de vasallos y estados, también de noble origen, joven y hermosa llamada Cimatl.
Bernal Díaz del Castillo
Al fallecer el padre de Malinche, la madre se volvió a casar. Tuvo con su nuevo esposo un hijo, y ella pasó a ser la hijastra del nuevo marido. Por ello fue vendida a un grupo traficante de esclavos, proveniente de Xicalango, importante sitio mercantil al sureste de México. Tras una guerra entre los mayas de Potonchán y los mexicas de la zona de Xicalango, la joven fue cedida como tributo a Tabscoob, cacique maya de Tabasco.
Máscara de Malinche
Por eso habló la lengua de sus nuevos amos, además del náhuatl materno. Y después de la derrota de los tabasqueños en la Batalla de Centla en 1519 junto con otras 19 mujeres, con algunas piezas de oro y un juego de mantas, fue regalada a Hernán Cortés, quienla entregó a Alonso Hernández Portocarrero, uno de los capitanes más reconocidos de la expedición.
Alonso Hernández Portocarrero
Sin embargo, poco después su nuevo dueño regresó a España, enviado como emisario a Carlos V por Hernán Cortés, quiense quedó con Malinche por su valor como intérprete del idioma maya y el náhuatl. Como complemento, estaba Jerónimo de Aguilar, el náufrago español cautivo de los mayas por ocho años y rescatado en Cozumel. Él podía traducir del maya al castellano. Usando tres lenguas y dos intérpretes se llevaron a cabo todos los contactos con los pueblos mexicas, hasta que Marina aprendió español.
Catecismo Gómez Orozco
Malinche jugó un papel importante en la conquista española del imperio mexica. Ella sirvió de intérprete, consejera e intermediaria de Hernán Cortés. Todas las dudas sobreella comenzaron por su nombre y sus múltiples variantes. Cuando nació fue nombrada Malinalli o Malinali en honor a la diosa de la hierba. Su familia después le agregó Tenepal que significa quien habla con mucha vitalidad.
Donna Marina
Cuando Hernán Cortés insistió en que las mujeres distribuidas entre los capitanes españoles debían ser bautizadas,ella eligió acristianarse como Marina, y los soldados le añadieron doña. La pronunciación Náhuatl era Malin y le agregaron tzin formando Malintzin (noble prisionera) que los nativos usaban indistintamente para la pareja gobernante.
Cortés y Malinche – José Clemente Orozco
El malinchismo en México designa derogatoriamente a quienes prefirieron un estilo diferente al de su cultura o a las influencias extranjeras. Algunos historiadores interpretaron que Malinche salvó a su pueblo de los aztecas, que tenían hegemonía en el territorio y exigían tributos a sus habitantes. También es acreditada por traer el cristianismo de Europa al Nuevo Mundo, y por su benéfica influencia sobre Hernan Cortés para que fuera más humano de lo que hubiera sido sin ella.
Encuentro de Malinche y Cortés con Moctezuma
Sin embargo, por el otro lado se argumentó que, sin su ayuda, la conquista de los aztecas no hubiera sido tan rápida. Y eso les hubiera dado suficiente tiempo para adaptarse a las nuevas situaciones, técnicas y métodos bélicos. Así Marina fue vista como quien traicionó a los pueblos indígenas al ponerse del lado de los conquistadores españoles.
Malinche y Cortés
En 1519, fue una de las mujeres esclavas dadas como tributo a los españoles por los indígenas de Tabasco, tras la batalla de Centla. Más adelante se convirtió en la concubina del conquistador y dio a luz a su primer hijo, Martín, considerado uno de los primeros mestizos. La imagen mítica de Malinche se ha modificado con los criterios historiográficos que estudiaron desde la conquista, al ser ofrecida hasta la revalorización de su aporte a ese proceso que formó una nación mestiza.
Malinche y Cortés con el pueblo tlaxcalteca
Malinche fue para algunos el estereotipo de la traición, aunque otros la consideraron como la víctima por el choque cultural y para unos más resultó la madre simbólica de la nueva cultura mestiza surgida de la fusión forzada de las nativas y la invasora. Además de su servicio como intérprete, Marina asesoró a los españoles sobre las costumbres sociales y militares de los nativos y realizó tareas de inteligencia y diplomacia.
Monumento al Mestizaje - Julián Martínez y M. Maldonado
Tras la caída de Tenochtitlán en 1521 y del nacimiento de su hijo Martín Cortés en 1522, Malinalli se quedó en una casa que Hernán Cortés le construyó en Coyoacán, muy cerca de la capital azteca. Él en Orizaba, casó a Malintzin con un hidalgo, Juan Jaramillo, con quien ella tuvo una hija: María Jaramillo. Poco después, fue llevada como intérprete para calmar una rebelión en Honduras entre 1524 y 1526.
Martín Cortés, el mestizo, el hijo de la Malinche y Hernán Cortés
Después de que Marina fue a América Central, poco se supo. No obstante, algunos historiadores estimaron que murió alrededor de 1529, por una epidemia de viruela. Sin embargo, el historiador Sir Hugh Thomas, en su libro Conquest afirmó que la fecha probable de su muerte fue 1551. Esto lo dedujo por cartas que descubrió en España, que referidas a ella la dieron por viva en 1550.
Juan Jaramillo y Marina
Para los conquistadores, tener una intérprete confiable fue de suma importancia. Así, Bernal Díaz del Castillo, un soldado escritor de la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, hablaba constantemente de la gran mujer: Sin la ayuda de doña Marina, escribe, no hubiéramos entendido los idiomas de la Nueva España y de México. Sin una intérprete el conquistador no hubiera podido desarrollar la exitosa política de alianzas que pactó con diversos grupos resentidos con el imperio mexica.
Marina
Marina fue mucho más allá de su rol como traductora, pues fue ella quien avisó a Hernán Cortés de la emboscada que los cholultecas preparaban contra las fuerzas españolas, cuando éstas, camino a Tenochtitlan, descansaban dentro de su ciudad. Esta advertencia desató una feroz represalia contra los cholultecas. El conquistador Rodríguez de Ocaña afirmó que después de Dios, la mayor razón para el éxito de la conquista fue Malinche.
Cortés y Malinche como su intérprete
La evidencia proveniente de fuentes indígenas también tiene interés, en los comentarios sobre su desempeño, y en el protagonismo que le atribuyeron los dibujos de la conquista. En el Lienzo de Tlaxcala, por ejemplo, Hernán Cortés raramente fue dibujado sin Marina, y a veces aparece ella sola, dirigiendo eventos como una autoridad independiente. Esto sugiere que su rol como esposa incluía ayudar a su marido a lograr sus objetivos militares y diplomáticos. En ese rol Malinche hizo importantes aportes.
Lienzo de Tlaxcala
El lienzo de Tlaxcala - La nueva guerra
Malinche fue objeto de interés para la Historia, la Etnografía, las Artes Plásticas y la Literatura. En la novela La verdadera historia de Malinche que Fanny del Río publicó en 2002, la autora mexicana reconstruyó la conquista de México, en 30 cartas y un testamento de Malinali a Martín Cortés, su hijo y del conquistador Hernán Cortés. Además, laCiencia Ficción creó la nave la USS Malinche, para la serie Star Trek.
La Malinche
Maldición de Malinche - Amparo Ochoa y Gabino Palomares